
Hemos visto montón de veces a pequeñitos peleando por el juguete que tiene otro. Y es que así es la naturaleza humana: basta ver lo que el de enfrente tiene en sus manos para desear algo igual. Y con respecto a la comida podemos decir lo mismo -aquel que disfruta lo que se está comiendo le antoja a todos los que lo miran. ¿Pero qué pasa cuando un bebito ve a otro con su chupete? ¡Pues se le antoja y lo quiere para él! Esta es la historia de estos dos chiquitos. Mira el video >>

















