Un nuevo estudio publicado en el diario médico Pediatrics, revela que los bebés que nacen prematuramente y con muy bajo peso, tienen mayor riesgo de desarrollar ciertos problemas de conducta, así como síntomas de depresión y ansiedad.

Las tasas de supervivencia de los bebés prematuros han mejorado en años recientes, pero esta investigación descubrió que a largo plazo, estos niños tienen que afrontar otro tipo de desafíos. Los investigadores señalan que estos pequeños podrían presentar un menor coeficiente intelectual, y más problemas conductuales, en comparación con los niños nacidos a término.

El estudio observó a 104 niños de entre 7 y 16 años. Los 49 que nacieron prematuramente, tenían mayor hiperactividad y problemas de atención, más síntomas de depresión y ansiedad. El factor más importante para mostrar todos estos rasgos de conductas, fue el peso al nacer.

Según explicó la doctora Amy L. Conrad, del Colegio de Medicina de la Universidad de Iowa, estos resultados "sugieren que en los niños prematuros, los problemas de conducta tendrían un origen biológico, que el ambiente no podría compensar fácilmente".

Mientras que los padres de niños prematuros estudiados mencionaron más problemas de conducta y síntomas emocionales en sus hijos que el resto de los papás, la mayoría de los niños no tenía trastornos graves.