La anemia es una de las complicaciones más frecuentes durante el embarazo, y suele presentarse a partir del segundo trimestre del mismo. Si ésta no se trata médicamente podría ocasionar un crecimiento fetal deficiente, un nacimiento prematuro y/o un bebé de bajo peso al nacer. Pero sumándose a esos conocidos problemas, un nuevo estudio señala que los hijos de mujeres anémicas en el embarazo son más propensos a desarrollar esquizofrenia.
El equipo del doctor Holger Srensen, del Hospital Universitario de Copenhague, en Dinamarca, explica en la más reciente edición del 'Schizophrenia Bulletin', que según lo observado durante su investigación, los hijos de mujeres que sufren de anemia durante el embarazo -principalmente por deficiencia de hierro-, tuvieron un aumento significativo del riesgo de desarrollar el trastorno mental.

El hierro es necesario para la producir hemoglobina, una proteína que distribuye el oxígeno al cuerpo. Dado que una embarazada posee un grupo extra de órganos y tejidos, y casi un 50 por ciento más de sangre, necesita una cantidad adicional para tener suficiente oxígeno circulando. "Pensamos que la deficiencia materna de hierro alteraría vías fundamentales de distribución del oxígeno y de nutrientes al feto", dijo Srensen.

El estudio de Srensen examinó la evolución psiquiátrica de un gran grupo de niños nacidos en Dinamarca entre 1978 y 1998. Se controló a cada niño desde los 10 años hasta la aparición de esquizofrenia, la muerte o el final del estudio.

Aquí los hallazgos:
El 1.6% de los niños analizados había estado expuesto a la anemia materna en el útero.
El 3.4% de ellos desarrolló esquizofrenia.
La anemia materna estuvo asociada con un 60% más de riesgo de esquizofrenia en los hijos durante los 20 años del estudio.
El 0.58% de los casos de esquizofrenia podrían haberse prevenido, si no se hubiese presentado anemia durante el embarazo.

La mejor manera de combatir la anemia es consumiendo alimentos ricos en hierro, como las carnes, aves, pescados, vegetales de hoja verde, las legumbres y el pan. Pero muchas veces esto no es suficiente, por lo que casi siempre, el médico que supervisa a las mujeres durante el embarazo les receta un suplemento de hierro.

Síntomas de la anemia
Para una mujer embarazada es difícil detectar estos síntomas, pues muchas veces se confunden con malestares o situaciones comunes del embarazo. Para estar segura de que tienes anemia, lo mejor es realizarte una prueba sanguínea. De cualquier forma, si notas que algunos de los siguientes signos se hacen presentes en tu embarazo, no dudes en consultar a tu médico:

Fatiga, mareos o sensación de vértigo, y debilidad
Palidez cutánea (pon especial atención a tus labios y uñas)
Dificultad para respirar con normalidad
Palpitaciones y/o arritmias cardíacas