
Por Yaritza Rivas
La palabra madrastra carece de sinónimos, no así de adjetivos. El término que usan los hijos para describir a la nueva pareja del padre está también ligado a "una cosa que daña o incomoda".
La Cenicienta es un ejemplo del "mal" relacionado a este rol, cada vez más popular en la sociedad. Y es que cuando hay una separación o una pérdida es todo un reto acoplar un hijo o una hija a un nuevo estilo de vida, más aún cuando se tiene una nueva pareja.
Pero ya no se trata de la mala o la buena, sino más bien es un asunto de responsabilidad, explica la sicóloga Iris Escudero. "La madrastra es la mujer que se casa con papá. Viene a llenar el lugar de mamá cuando ella no está, pero viene con un paso de separación (step-mother)", dice. La tradición era que cuando el padre enviudaba éste hallaba una mujer joven que le ayudara a cuidar sus hijos, añade Escudero. Sin embargo, hoy día la muerte es sólo una de las causas.
La separación de la pareja ocurre a menudo. Lo que conlleva la moda de las familias ensambladas, o aquellas familias formadas por personas separadas y con hijos que vuelven a armar una pareja, también separada y con hijos. El encajar unos con otros es el gran desafío para estas familias.
Cuál es el reto: el padre o el hijo(a)
Aunque este no es el caso de Yahaira, ella sí enfrenta el reto de entrar en la vida de la hija de su novio Quique, con el cual convive hace seis meses. Mikaela de cuatro años la contradice en todo y quiere hacer su voluntad, mientras Quique siempre está de parte de la pequeña, a quien sólo ve un fin de semana al mes. "La niña es su mundo" durante esos días, explica la joven de 27 años quien admite que el conflicto la deprime en ocasiones.
"Que se sacuda la depresión, sacándose del medio", es la recomendación de la sicóloga en estos casos. Es conveniente que ella le dé el espacio a su novio para que comparta con su hija, y ese día lo utilice para ella, añade la experta.
| Son como mis hijos | |
|---|---|
| A veces son difíciles conmigo | |
| No me han aceptado |
Claves de convivencia
"Si la niña se porta mal tiene que asumir las consecuencias, dice Yahaira. Mikaela tiene cuatro años, pero un día va a tener diez y 15.
Asegura Escudero que los niños tienen la capacidad de ajustarse emocionalmente con facilidad. La convivencia puede ser más llevadera en la medida en que el varón respete y muestre respeto a su ex esposa y haga ver al menor que la madrastra es una fuente adicional de cariño.
Pero, son muchas las dinámicas que afectan. Cuando la madrastra aparece luego de ser la amante es vista como la intrusa, pues los menores quieren que los padres biológicos estén juntos aunque se lleven mal, aclara Escudero. Aquí entra el rol del padre. En la medida que el padre se hace responsable del cuido de sus hijos va llevando al niño o niña a la madre 'part time'.
Es bien importante que nunca se hable mal de la madre. Que la madrastra sea ella misma y se dé la oportunidad de ganarse al niño genuinamente. Esto se logra sin imponerse mediante la convivencia y el compartir, señala la sicóloga.
Otras cosas que ayudan en la convivencia es la relación que lleve la madrastra con la mamá de la criatura. Si ambas llevan una relación positiva, entonces pueden servir de recurso a los niños y ser una fuente doble de amor y cariño, añade Escudero.
Calidad de vida
Existen guías recomendadas por expertos que ayudan en la experiencia de convivir y entenderse con los hijos(as) de la pareja:
Según Escudero, uno de los retos más grandes no son los niños, sino el padre. El éxito de la convivencia yace en cómo éste maneje la situación. El padre, por tanto, es responsable de que el niño o la niña respete a su pareja.
1. Observar el panorama para mantener una consistencia. Lo primero es ver qué pasa, conocer a la mamá y ver la interacción para mantener una unidad al momento de poner reglas. Que en ambas casas mantengan un mismo estándar de disciplina. Y en caso de mala conducta, dar castigos cortos.
2. Respetar los sentimientos del niño. Por ejemplo, preparar al menor para una separación, si ese es el caso. También es saludable preguntar al niño/a su opinión acerca de la nueva relación.
3. Preparar un calendario. Planificar las vacaciones con anticipación es un requisito cuando se comparte la custodia. El menor debe saber con quién va estar y cuándo.
4. Hacer una lista de las cosas que necesita en ambas casas. Por ejemplo, su videojuego favorito, su ropa de hacer deporte, medicinas, y tener abastos adicionales.
5. Un área de estudio.
6. Un área de juego con juguetes apropiados para su edad.
7. Permitir que el menor llame a su madre cuando desee.
8. Que duerma en su cama y poner un retrato de la madre biológica cerca.
9. La madrastra debe saber cómo comunicarse con la madre en caso de emergencia.
10. Tener los números de teléfono de sus amiguitos.
No se debe pensar en una integración instantánea, finaliza la sicóloga. Se necesita tiempo y experiencias compartidas para que se fomenten las relaciones y surja el cariño. Esto puede tomar más de cuatro años. La clave es tener mucha paciencia y dedicación sin dejar de ser uno. Y pensar, sobre todas las dificultades, en el bienestar del menor.
¿Cómo has enfrentado tú la situación de ser la madrastra? Comparte tus consejos aquí.









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