Para un niño la llegada de un hermanito puede ser inquietante y es comprendible, después de ser el centro de atención de mamá y papá ahora le toca compartir mimos, cuidados y tiempo con un bebé. Es posible que un niño experimente emociones encontradas ante este gran cambio en la dinámica familiar, por lo que tienes que hablarle claro y reforzarle tu amor.

Comunícale a tu hijo que tendrá un hermanito cuando tu vientre dé señales del embarazo o espera a unos tres meses antes de la fecha. Si le dices desde muy temprano, la espera impacientará al niño y, si esperas hasta que nazca, no le darás tiempo de acostumbrarse a la idea de que un nuevo miembro de la familia está por llegar.

Para que tu hijo o hija esté bien preparado para la llegada del bebé:

Haz referencia a su nuevo rol como "hermano mayor" y habla del bebé como su "hermanita menor", evita decir "el nuevo bebé" o "el bebé de mamá".

Hazlo parte de los preparativos. Deja que el nene dé ideas de nombres, permítele a la nena seleccionar la vestimenta para cuando el bebé venga a la casa. Empaquen juntos la maleta de mamá para ir al hospital.

Llévalo a una cita médica en la que te hagan un ultra sonido para que escuche el latido del corazón y vea a su futuro hermanito en tu barriga.

Lee con él o ella libros sobre la experiencia de ser "el mayor".