Es inevitable que tu hijo se encuentre en discusiones y peleas por más que desees inculcarle pacifismo. Disentir es parte de la vida e interacción social, no te alarmes si tu hija debate con sus amiguitas, sólo procura que estas diferencias no desemboquen en peleas, ya que no es productivo para ninguna de las partes. En lugar de evitar estos intercambios, enséñales a tus hijos a cómo resolver conflictos de manera racional y provechosa. Estas son oportunidades para que adquieran destrezas que los beneficiarán a lo largo de su vida.
Tienes que dar el ejemplo. Quieras o no, tus hijos aprenden a interactuar socialmente con el ejemplo que les das. Si un niño ve a su papá gritando y comportándose agresivamente, pensará que esa es la manera de manejar su frustración al tratar de resolver conflictos. Cuando tus hijos estén peleando trata de mantener la calma, no lograrás mucho si intentas calmarlos a gritos. Respira hondo y recuerda que es una oportunidad para aprender.
Enséñales a relajarse. Comunícale a tu hijo que cuando sienta que está perdiendo los estribos, trate de respirar hondo y calmarse. Explícale que reaccionar emocionalmente en lugar de racionalmente no lo llevará muy lejos. Dile que respire hondo varias veces cuando tenga sentimientos de ira, de esta manera será más propenso a reaccionar de una manera positiva.
Soluciones productivas. Practica formas de resolver disputas de manera productiva. Si el problema es que un niño no quiere compartir sus juguetes, explícale que pueden tomar turnos. Ofrécele la alternativa de pedir ayuda a un adulto o llegar a un acuerdo mutuo.
No eres árbitro. Evita ser réferi de las peleas de tus hijos. Te volverás loca tratando de determinar quién empezó, de quién es la culpa y te arriesgas a tomar lados. Mejor aplica las consecuencias a ambos porque para pelear se necesitan dos. Motívalos a que negocien el asunto que los hizo pelear.
Consecuencias. Hazle claro a tu hijo que pelear acarrea consecuencias. Si tus hijos pelean por un videojuego, que entiendan que la consola de video será desconectada. De esta forma entenderán que nadie gana peleando.
Aliéntalo. Cuando veas a tus hijos aplicando algunas de estas destrezas, felicítalo por el esfuerzo de evitar peleas y discusiones.









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WIILLIAMS BRANCO DELGADO SALINAS 04/30/10 @ 7:23PM
ME PARECE QUE CUANDO LOS PADRES SE SEPARAN NO HAY QUE LLORAR SINO HAY DECIRLES POR QUE PELEAN Y SEPARARLOS PARA QUE YA NO PELEEN O LLEVARLOS A UN SPICOLLOGO