
En Estados Unidos, los 'Parents Teachers Associations', (PTA) por sus siglás en inglés, son la columna vertebral de una buena escuela. Hasta que no se es padre, no se puede tener la dimensión de cuán importante es que ayudemos a armonizar todos los componentes de esa banda que sonará armoniosamente y en la que los protagonistas son nuestros hijos.
Este fin de semana, asistí a una gala de recaudación de fondos de la escuela 'The First Prebysterian International Christian School (ICS)', donde asiste mi hija de tres años y medio, y realmente reconforta ver cuán comprometidos pueden estar los padres con la educación de sus hijos para que dediquen un sábado en la noche y donen parte de sus recursos económicos -para algunos un gran esfuerzo- con el fin de constribuir a que el colegio disponga de mejores medios y herramientas para el aprendizaje.
No hay dinero mejor invertido que el destinemos a hacerlos crecer académica, moral y socialmente. ¿Cuál ha sido tu experiencia como padre como los PTA?
La creatividad se hizo sentir. Los padres llevaban máscaras, de ahí 'Masquerade Fundraiser Gala' (solo un elemento divertido) y lo que se se robó la noche, sin dudas, fue la subasta de los proyectos de arte, que nuestros propios hijos habían estado trabajando por muchos meses, usando su imaginación y sus talentos, que ya comienzan a descubrirse, que empiezan a consolidarse siempre que seamos capaz de escucharlos, sin forzarlos, y ver hasta dónde pueden volar sus aptitudes.
Los más pequeñines, entre 3 y 4 años de la maestra Verónica Alter, elaboraron un mesa de colores, donde mariposas, caracoles engalanaban un jardín -tal vez el más perfecto- pues así habían percibido ellos la llegada de la primavera. No hay padre que pueda resistirse a dar el dinero que sea por un objeto que encierra un sentimiento inigualable y como bien decía el anuncio del arte en subasta, una pieza 'priceless'.
$100, $200 dólares es nada. Nuestros hijos crecerán y agradecerán esa pequeña mesa que una noche la llevaste a su cuarto, a su rutina, a su cotidianeidad y el tiempo se encargará de engrandecerla con el recuerdo de esa infancia que se nos va rápido de las manos cuando nos toca ser padres y después añoramos con un sentimiento de profunda alegría y nostalgia.
Otro grupo, también entre 3 y 4 años, de la maestra Cristina de ICS, construyó una bandeja con diminutas piezas de diferentes materiales, cuidadosamente ensambladas, armadas bajo la dirección de la maestra de arte, Ileana Alvarez, quien registra cada clase de arte en su página Labottega.shutterfly.com.
Daniela Carvalho, una madre brasileña de dos niños, es la presidenta del PTA de ICS, y los esfuerzos o la inversión de su tiempo y dinero también son 'priceless'. Ella corre un negocio familiar en el downtown de la ciudad de Miami, y no dudó un instante en donar el tiempo de sus propios empleados, la comida, y toda la logística para que esta gala de recaudación fuera posible. Es realmente un privilegio encontrar padres con este nivel de entrega y compromiso. Es realmente 'priceless' la entrega sin mirar lo que se da, sin esperar nada a cambio, pero la vida es tan sabia, que devuelve incontables satisfacciones.
"Cada año vemos a más padres involucrados y comprometidos, esto es lo que esperamos de nuestra comunidad, de nuestra familia. Con el dinero de esta gala, pensamos tener los recursos para inaugurar nuestra propia librería, que cada aula tengo su propia computadora portátil y su pizarrón electrónico", explicó Carvalho.
Ines Lozano, la directora de ICS, ha perdido la cuenta de los momentos gratificantes de lo que es interactuar con los padres y que se involucren en las actividades del colegio.
"Uno de los principales propósitos es crear una librería , que sea un lugar donde nuestros niños se relajen, y aprecien el verdadero placer y disfrute de la lectura. Es muy importante escuchar cuidadosamente a los estudiantes y a los padres cuando hay quejas totalmente válidas. Nuestros niños cada día traen un mensaje de positivismo a nuestras vidas".
Y es ese mensaje el que tampoco tiene precio. Como padres nos toca investigar, buscar, ser persistente, y ver hasta qué punto la escuela requiere y está dispuesta a aceptar nuestro compromiso, nuestro tiempo a través del PTA. El tiempo se hace. La mayoría de los padres trabajamos, nuestras carreras pueden tener un peso muy grande en nuestras realizaciones personales, pero las horas, los esfuerzos en que seamos devotos a nuestros hijos son 'priceless'.
Todo lo que demos como padres al PTA la vida lo devolverá con creces. De eso pueden estar seguros. Nunca nos arrepentiremos. ¿Cuál ha sido tu experiencia como padre como los PTA?









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