Abrir las ventanas para que el humo del cigarrillo salga de tu casa no es suficiente para poner a salvo a tu familia de los efectos dañinos de la nicotina. Y es que estudios han demostrado que los residuos de nicotina impregnados en las superficies del interior de una casa son una amenaza para la salud.

El término "humo de tercera mano" se usa para describir la mezcla de gases y partículas que permanecen adheridas al pelo y la ropa de los fumadores, así como de las personas y objetos expuestos al humo del cigarrillo. Aún cuando se ventile una habitación, estas sustancias químicas permanecen durante largo tiempo en paredes, suelos, alfombras, cortinas y muebles.
Estos residuos incluyen metales pesados, sustancias cancerígenas e incluso materiales radioactivos, por lo que representan un grave peligro especialmente para los niños pequeños que gatean o juegan en el piso, y es que son ellos quienes suelen tocar todas las superficies del hogar para luego meterse las manos a la boca.

Tras estos hallazgos, los expertos advierten que cerrar una habitación para mantener a los chicos lejos del humo del cigarrillo no es suficiente parar evitar que la nicotina afecte su salud. ¿Cuál es entonces la mejor manera de proteger a tus hijos? Hacer de tu hogar y tu automóvil un ambiente totalmente libre de tabaco.

Fuente: Pediatrics


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