Una de las labores más difíciles de ser madre es lograr que nuestros hijos coman sano. Al parecer, la mayoría de los pequeños piensan que el tiempo de comer es tiempo que pierden para jugar y, en ocasiones, comidas que lucen muy complicadas pueden ser aburridas para ellos.

De acuerdo con la dietista y nutrióloga Silvya Meléndez, hay formas muy sencillas y prácticas de hacer que nuestros hijos aprendan a comer de todo un poco y, antes de que se den cuenta, habrán dejado la comida chatarra en el pasado. Aquí ella nos dice seis tips que le han funcionado muy bien a muchas madres.

Comparte aromas
Oler hierbas frescas produce agradables sensaciones. Es divertido frotarlas entre tus dedos o picarlas y obtener un delicioso aroma. Una de las mejores es la menta, y podemos encontrarla en varios dulces. Empieza a aprender sobre hierbas junto con tus hijos; cómprenlas en el súper, adquieran una diferente cada semana. También pueden sembrar algunas en su jardín o en macetas. >> Siembra tus propias hierbas culinarias

Horneen juntos
Un aperitivo muy bueno pueden ser uno muffins de banana. Puedes dárselos de desayuno o de postre, porque además de ricos, son buenos si usas alternativas sanas como el agave en lugar de azúcar. Hornear con tus hijos es una actividad divertida, además de que les enseñas a involucrarse y a ayudar en la cocina.

Hazlo tú
¿Realmente quieres que tus hijos se enfrenten al mundo sin saber cómo hacerse su propia cena? Nadie tiene tiempo para cocinar, pero es muy bueno hacerlo en familia de vez en cuando.

Considera que:
- Un niño de 2 años puede ayudar a poner la mesa.
- Un niño de 5 años puede poner la fruta en un plato y llevarla a la mesa.
- A los 10 años tu hijo puede ser responsable de preparar su propio lunch. Lo pueden hacer juntos la noche anterior. >> Almuerzos saludables para tus hijos.
- A los 13 años ya puede por sí mismo preparar una cena.

Si enseñas a tus hijos a cocinar, además de la ayuda que te brindan, es algo que los une más. Lo pueden hacer divertido, aprenden a elegir alimentos más sanos y los ayudas a ser independientes.

Crea Bufetes
Mientras que en los restaurantes un bufet puede ser una excusa para comer de más, en la casa es muy bueno porque puedes cocinar una serie de platillos sanos. ¿Quién no ama llegar a casa y encontrar comida ya preparada en la cocina? Puedes servir sólo cosas sanas disfrazándolas un poco con salsas y aderezos; piensa en pastas, pollo, verduras o ensaladas de frutas. ¡Un bufet siempre es divertido! Te vas a sorprender de lo que tus hijos van a poner en sus platos. >> Tips para planificar el menú de la semana.

Sustituye
Poco a poco las donas y galletas van a desaparecer de tu casa cuando los vayas reemplazando por emparedados de crema de maní, duraznos en trozos o fresas con crema. Los puedes tener listos en tu refrigerador y vas a ver cómo vuelan.

Ensambla
Preparar comidas que ellos mismos pueden armar es muy efectivo. Los tacos y tostadas se prestan muy bien para que tus hijos le pongan lo que ellos quieran. Puedes poner en la mesa frijoles refritos, lechuga, salsas, queso rayado, tomate picado, crema, camarones empanizados y todo lo que tu imaginación te permita. Así ellos se sentirán que están en control de lo que comen. >> ¿Quién dijo que con la comida no se juega?

Nunca obliges a tus hijos a comer. Recuerda que el camino de la menor resistencia es el mejor atajo para obtener mejores hábitos. Muéstrales diferentes comidas, y si te ven que tú las disfrutas, vas a despertar su curiosidad.