Los canguros (o 'baby slings') de la marca Infantino son un peligro para los menores de 4 meses, ya que pueden provocar que estos se sofoquen. Por eso, y debido al reporte de 3 muertes durante el año pasado, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos o CPSC, por sus siglas en inglés, junto con la compañía antes mencionada, han decidido sacar del mercado más de un millón de unidades de los modelos 'Wendy Bellissimo' y 'SlingRider'.

Según reportó la CPSC, los tres bebés que murieron en un accidente provocado por los canguros Infantino vivían en Estados Unido: un nene de 7 semanas, otro de 6 días, y uno más de 3 meses de edad.
El producto de manufactura china y tailandesa fue diseñado para cargar a bebés de hasta 20 libras, pero ahora, un millón de canguros Infantino serán retirados de las tiendas de Estados Unidos, y otros 15 mil más, de los comercios en Canadá. La CPSC lanza una alerta a todos los padres que hayan comprado alguno de estos productos, para que de inmediato dejen de utilizarlos.

Los consumidores de alguno de estos canguros deben comunicarse con Infantino para recibir un producto de reemplazo gratuito, ya sea al teléfono (866) 860-1361, o bien, registrándose en el web site www.infantino.com.

Advertencia adicional de la CPSC:
Los canguros para bebés pueden ser peligrosos para los bebés de dos maneras. En los primeros meses de vida, los bebés no pueden controlar sus cabezas porque los músculos de sus cuellos son débiles. La tela del canguro podría ejercer presión sobre la boca y nariz del pequeño, impidiéndole respirar y provocando que en uno o dos minutos, el bebé se asfixie.

Además, como el canguro mantiene al bebé acurrucado en una posición en la que su barbilla está muy cercana a su pecho, el aire que llega a sus pulmones podría estar restringido, limitando el suministro de oxígeno necesario. De suceder esto, el bebé no podría llorar, y lentamente podría asfixiarse.