Salma Hakek Thalia hijos bilingues
Varias famosas, entre ellas las mexicanas Salma Hayek y Thalía no pierden oportunidad de presumir que sus hijas Valentina y Sabrina, respectivamente son capaces de hablar y entender varios idiomas.

Recientemente Salma se unió a "Dora, La Exploradora", con la intención de participar en un proyecto infantil educativo, durante su presentación a los medios, la actriz y productora comentó: "Me sorprende que Valentina diga palabras en español, inglés y francés, gracias a Dora y solamente es porque le pongo el programa en los tres idiomas, así que me encanta la idea de participar en este proyecto".

¡Cuéntanos! ¿Tú hijo está aprendiendo un segundo idioma?

Thalía no se queda atrás y también ha resaltado la habilidad de su hija Sabrina para aprender varios idiomas: "Cuando está conmigo me habla en español y cuando llega su papá a la casa le habla en su idioma. Si dice algo y no le entendemos, lo repite en ambos (inglés y español) para que no quede ninguna duda de lo que quiso decir".

Pero Salma y Thalía no son las únicas famosas en tener hijos que hablan varios idiomas. Honor, hija de Jessica Alba; Maddox, hijo adoptivo de Angelina Jolie y Brad Pitt son otros de los geniecillos de la farándula que a muy corta edad son capaces de hablar y entender más de un idioma.

Ahora bien, la pregunta para cualquier padre común y corriente es: ¿Mi bebé también es capaz de aprender un segundo o tercer idioma desde temprana edad?

Claro que sí. Genéticamente tu bebé está preparado para aprender a hablar más de un idioma. Está dotado naturalmente para ello. Su cerebro es sumamente permeable y está abierto para descubrir el mundo que lo rodea a medida que se le presente. Su mundo está mediado por la palabra que más adelante será su principal herramienta de comunicación e interacción.

Durante los primeros meses de vida de tu bebé podemos decir que es 'ciudadano del mundo', pues su balbuceo es igual al de cualquier niño del mundo de esa edad. De acuerdo con especialistas, a los cuatro meses de edad un bebé es capaz de distinguir cuando se le habla en diferentes idiomas y comprender el significado de algunas frases y palabras, y a los ocho meses puede producir sonidos de cualquier idioma, por lo que entre más pronto expongamos a nuestro hijo a un segundo o tercer idioma lo ayudaremos a que los aprenda de una forma más natural y sin esfuerzo.

La interacción con los pequeños desde los primeros meses de vida es de trascendental importancia, los bebés prefieren escuchar palabras que más adelante serán su principal herramienta de comunicación e interacción.

¿Por qué es importante que nuestro hijo aprenda más de un idioma?


Al brindarles a nuestros hijos la oportunidad de que aprendan más de un idioma, no sólo ampliamos sus oportunidades en su vida personal y profesional, sino que también los ayudamos al desarrollo de sus capacidades cognitivas.

Estudios al respecto demuestran que el cerebro del bebé crece considerablemente más si se le expone sistemáticamente a una segunda lengua. Esta exposición produce y refuerza conexiones neuronales que le facilitan su desarrollo intelectual, no sólo para el aprendizaje de idiomas sino también para distintas áreas y para toda la vida.

Se ha comprobado que hablar más de un idioma hace que los niños desarrollen habilidades, formas de pensamiento y de expresión más sofisticadas que los monolingües; favorece su desarrollo intelectual, memoria y concentración, potenciando las capacidades del niño a todo tipo de aprendizaje.

Los niños a los que se les familiariza tempranamente con una segunda lengua aprenden a leer y a escribir más rápido; resuelven problemas matemáticos de una forma más rápida, pues su cerebro sabe editar y trabajar únicamente con los datos que considera más importantes.

Entre más pronto, mejor

Según especialistas, la mejor edad para que un niño aprenda un idioma es antes de los cinco años de edad, pues de esta forma el pequeño incorpora ambos idiomas de forma intuitiva a su conocimiento y sin detrimento uno del otro.

Los niños de hasta tres o cuatro años tienen la capacidad de crecer en varios idiomas sin mayores problemas. Sin embargo, a partir del cuarto año, ya no pueden conjugar algunos verbos de un idioma nuevo de una forma rápida y correcta.

En 1997, el equipo de neurólogos del hospital Memorial Sloan Kettering, de Nueva York, comprobó que el cerebro de un niño es capaz de memorizar dos lenguajes en forma simultánea en una misma región de la corteza cerebral, utilizando un único grupo de neuronas, a diferencia de los adultos, quienes al adquirir un segundo idioma lo almacenan en un área distinta. En términos prácticos, esto significa que mientras más pequeños sean los niños, el aprendizaje de idiomas es natural y simple, ya que no hacen el proceso de traducir el pensamiento de un idioma a otro, como los adultos.

¿Por qué a mayor edad, mayor dificultad para que mi hijo aprenda?

Entre los ocho y los diez años concluye una de las fases principales del desarrollo humano. A partir de esa edad los niños ya no aprenden de forma intuitiva, sino que tienen que esforzarse de una forma similar a los adultos.

Algunas recomendaciones para que tu hijo adquiera un segundo idioma desde pequeño

Lo que los logopedas (terapistas del lenguaje) recomiendan es que uno de sus padres le hable al bebé en otro idioma desde que nace. Por ejemplo, si el padre es francés, siempre debe utilizar ese idioma con sus hijos, y aunque éstos quieran hablarle en castellano, él debe mantenerse firme en su lengua nativa. Esta fórmula, si es reforzada por el colegio, una cuidadora o una academia, permite de una forma precoz y casi sin esfuerzo el dominio completo de la lengua por parte del niño.

Si los padres hablan un solo idioma, los colegios bilingües son la mejor opción.

Los profesores nativos y academias son también una buena elección. En la actualidad, existen academias de idiomas para bebés, en las que se aprende mediante juegos.

Sea cual sea el método utilizado para que el pequeño aprenda un segundo idioma, podemos hacer uso de canciones, cuentos, juegos, películas para reforzar lo aprendido.

Aunque ya hemos hablado sobre la importancia de que nuestros pequeños adquieran un segundo o tercer idioma a temprana edad, no debes presionar, ni hostigar a tu hijo para que aprenda. Lo más recomendable es que sea naturalmente, a través de juegos, de la rutina diaria. De esta manera, tarde o temprano el pequeño terminará por aprender y te unirás al club de mamitas que presumen las habilidades lingüísticas de sus pequeños.

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