Según un estudio, la pérdida de un embarazo aumenta las probabilidades de que una pareja se separe, según un estudio realizado por la Universidad de Michigan, el primero de alcance nacional que analizó el efecto de la pérdida de un embarazo, ya sea por aborto o por nacimiento de feto muerto, sobre el curso de las relaciones.En el caso de la pérdida de embarazo el riesgo se mantiene por hasta tres años después del aborto. En el caso de los nacimientos sin vida el riesgo se mantiene hasta por nueve años después de la pérdida, según los datos de la investigación.
En la pérdida de un embarazo se mostró un riesgo 22 por ciento más alto de experimentar la ruptura, en tanto que las parejas cuya criatura nació muerta mostraron un riesgo un 40 por ciento más alto de que se terminara la relación.
"El aborto y el nacimiento sin vida pueden ser acontecimientos muy fuertes y traumáticos para las familias", dijo Katherine Gold, profesora asistente de medicina familiar y de obstetricia y ginecología en la Escuela de Medicina de la UM. "Si bien muchas parejas se unen más estrechamente después de una pérdida, si una pareja estaba bregando con dificultades antes de la pérdida ésta podría ser un enorme factor estresante en su relación".
Los hombres y las mujeres tienden a procesar de manera diferente el duelo después de la pérdida de un embarazo, y padres y madres pueden encontrarse en conflicto acerca de los estilos para lidiar con la pérdida y otros asuntos en un período ya de por si estresante.
Dado que el 15 por ciento de los embarazos termina en aborto, y el 1 por ciento de los embarazos termina con nacimiento sin vida, un número sustancial de padres y madres experimenta estas pérdidas.









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