Las viejas técnicas de castigo llámense nalgadas, pellizcos, gritos o cualquier otro tipo de agresión física empleadas para castigar a los niños parecen surtir poco efecto, por el contrario ayudan en la formación de niños violentos y ansiosos, de acuerdo a un nuevo estudio realizado por investigadores de seis universidades de prestigio mundial, incluida la de Michigan en EU.

¿En qué consistió el estudio?
Se observó la relación entre las técnicas de castigo, con las conductas agresivas y ansiosas de los niños en seis países diferentes China, India, Italia, Kenia, las Filipinas y Tailandia.

Un punto importante a resaltar en este estudio es que se tomaron en cuenta las conductas tanto de los niños, como de sus madres. La muestra incluyó a 292 madres y a sus hijos e hijas de 8 a 12 años de edad.

Se analizó qué técnicas de castigo influyen más en el comportamiento agresivo y ansioso de los niños. También se estudió si hay variación en el comportamiento de madres e hijos cuando se percibe que tales prácticas de castigo son normales en sus comunidades.

Los métodos de castigo analizados fueron enseñanza sobre lo que es buena y mala conducta; hacer que el niño o la niña pida perdón; tiempo en penitencia; supresión de algún privilegio; nalgadas o bofetadas; expresión de disgusto y decepción; avergonzar al niño; gritos; retiro del afecto debido a la mala conducta, amenaza de castigo o promesa de recompensa.

Las conclusiones
Si la técnica de castigo es considerada como 'normal' en su comunidad o cultura es menos probable que los niños consideren el castigo como aberrante o cuestionen el uso que su madre haga de éste.

La conclusión básica, según el estudio es que las penitencias, el uso de castigo corporal, la expresión de decepción/disgusto y el avergonzar al niño están relacionados significativamente con mayores síntomas de ansiedad. La agresión infantil es resultado de niños sometidos a técnicas de castigo físicas o sicológicas como las nalgadas, la expresión de decepción y las griterías, añadió el estudio.

La enseñanza...

La violencia sólo generará en nuestros hijos más violencia. La mejor técnica para corregir cualquier comportamiento o conducta inadecuada es pasar más tiempo con ellos, hablarles y mostrarles, cuánto los queremos, esto que parece ser una inversión de largo plazo, surtirá mejores efectos en la conducta futura de nuestros hijos que cualquier nalgada, pellizco o gritoneo, según el estudio.

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