Enfrentar el fallecimiento de un ser querido es muy duro para los adultos, igual les pasa a los niños. Para los más pequeños es un asunto difícil de comprender, mientras que a los más grandecitos que entienden la finalidad de la muerte, les presenta dudas sobre su propia mortalidad. Los niños necesitarán ayuda de acuerdo a su edad, su experiencia y lo que ocurre en sus vidas después del deceso para enfrentar tan triste noticia. Explícales lo sucedido y preséntate abierto a preguntas aunque tal vez no tengas todas las respuestas.
Niños de 3 a 6 años
En estas edades los nenes piensan de manera muy literal. Es natural que echen de menos al difunto, sienten tristeza por la ausencia aunque el concepto de la muerte no lo suelen comprender. Si la persona estaba enferma o era muy mayor, diles que sus cuerpos dejaron de funcionar y que los doctores no podían remediarlo. Si se tratara de un accidente, explícales que un suceso muy triste ocurrió que dañó el cuerpo de la persona y no se pudo reparar.
Muchas veces podrían preguntarte cuándo verán a la persona que ha muerto, ven la muerte como algo temporero, igual que si se tratara de un viaje o unas vacaciones. Evita decirle "tu abuelita está durmiendo" o "la tía de mami se fue", o "perdí a mi primo", recuerda que ellos piensan de manera muy literal y pueden desarrollar miedo a dormir o a que salgas de la casa. Explícale cómo las creencias religiosas de tu familia ven la muerte en términos bien sencillos y sé paciente, porque es probable que sostengas la misma conversación varias veces.
Además procura:
* Mantén la rutina normal del niño. Los niños que reciben atención y apoyo, logran superar la muerte de un ser querido sin afectarse emocionalmente. Mientras que el niño debe llorar la pérdida con el resto de la familia, lo ideal es que regrese a su rutina tan pronto sea posible.
* Deja que enfrente la pérdia contigo, pero no como tú. Niños chiquitos no deben ser regañados si les da por jugar o llevar a cabo sus actividades regulares, posiblemente no comprenden bien que la muerte es final. No escondas tu tristeza de los niños, pero tampoco esperes que se comporte como tú. El niño comprenderá la seriedad de la muerte cuando extrañe a la persona.
Edad escolar de 7 a 10
En esta etapa los niños tienen una mejor idea de lo que es la muerte y con el deceso de alguien importante en su vida, o hasta de un padre, pueden temer que se quedarán solos. Puede ser que tu hijo comience a simular enfermedades u otros problemas de conducta para quedarse en casa contigo. Habla honestamente con ellos y asegúrales que te encuentras bien de salud. Los niños también podrían preocuparse por su propia salud. Si se queja de dolores, llévalo al médico, pero busca ayuda psicológica o un consejero con experiencia en el tema.
Adolescentes
Los adolescentes comprenden que la muerte es el final y que la persona no volverá. Las creencias religiosas pueden ser reconfortantes en esta etapa, aunque si el fallecimiento fue el de uno de los padres o de alguien importante, puede ser realmente devastador. Es recomendable que se le permita expresar su pena y que adultos estén disponibles para hablar con él sobre su pérdida. El jovencito podría mostrarse con coraje con la persona fallecida y otros familiares.
Es posible que el adolescente quiera estar solo, pero debes considerar ayuda profesional si:
* Se aísla por más de dos semanas
* Su trabajo escolar se afecta
* Su conducta cambia para mal









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