Disfrutar restaurante en familia
Aunque los niños aman los restaurantes donde hay hamburguesas, papas fritas, helados y juegos a su alcance, hay ocasiones en las que uno desea comer algo más que comida rápida, por lo que un restaurante gourmet no está mal de vez en cuando.

Sin embargo, puede ser que este tipo de lugares no resulte del todo atractivo, sobre todo para los más pequeños de la casa y lo que planeamos como una tarde de celebración termine en un desastre familiar.

A continuación te damos algunos tips, que te servirán para que todos la pasen lo mejor posible en un restaurante que no es especial para niños.

No te quedes con la duda, pregunta...
1) Antes de llegar al restaurante llama para preguntar si puedes pedir la comida del pequeño por adelantado, esto puede minimizar los tiempos de espera. También pregunta si hay asientos especiales para niños.

2) Pide una buena mesa: puede ser cercana a una ventana, el pequeño puede entretenerse viendo pasar a otras personas o con el ir y venir del tráfico.

Los horarios
3) Trata de llegar antes o después de la hora más popular para no tener que esperar excesivamente.

4) En la medida de lo posible, debemos respetar los horarios de siesta y de comida de nuestros hijos. En el caso de los niños menores de dos años de edad lo más recomendable es llevarlos ya comidos, una vez estando en el restaurante podemos aprovechar que el pequeño duerma un poco para comer tranquilamente.

5) Conoce los límites de tu hijo. La mayoría de los niños pequeños pueden aguantar quietos aproximadamente una hora y media. Cuando el mesero se acerque para que pidas tus bebidas, aprovecha para pedir de una vez tus alimentos.

¡Relájense!
6) No tiene caso pedir alimentos demasiado elaborados y caros para ellos, terminarán dejando la mayoría de la comida en el plato. Es mejor pedirles algún plato fácil de comer, como brochetas o deditos de queso. Luego se les va enseñando, con mucha paciencia, a esperar y a comer platillos más elaborados

7) Llevar algunos juguetes puede funcionar para distraerlos. También puedes llevarles colores, lápices y algunos libros para colorear.

8) Mantén la comunicación con tus hijos mientras toman los alimentos. Según algunos chefs, expertos en el tema, muchos padres que salen a comer con sus hijos, simplemente se olvidan de que los niños están ahí.

9) Pueden jugar al restaurante en la cocina de la casa. Cada uno puede desempeñar un rol y luego ir rotando los papeles. Esta es una forma divertida de enseñarle a los pequeños cómo deben comportarse.

10) Por último, toma cada salida a un restaurante como una experiencia educativa. Aunque salga mal una vez, puede ser mejor la próxima vez que intenten salir.