
La mayoría de doctores sugieren realizar alguna actividad física de bajo impacto durante el embarazo. El yoga prenatal es una práctica que desde hace unos años tiene mucho auge y suma más seguidoras.
Entre los beneficios para la madre se encuentran:
Flexibilidad, mejor postura y tonificación muscular
Disminuye el estrés y la ansiedad
Mejora la digestión, el estado de ánimo y la calidad del sueño
Sirve para deshinchar las piernas
Aumenta la confianza en sí misma
Afianza la relación con el bebé desde el vientre
Enseña técnicas de respiración que facilitan el control durante el trabajo de partoPatricia Gallo, instructora de yoga prenatal en Miami afirma que "las clases de prenatal tienen el fin de preparar a la mamá para el parto relajando sus músculos pélvicos, creando más espacio en la concavidad toráxica para el feto, aliviando los dolores de espalda y cadera . Provee más irrigación sanguínea en cuerpo y fortalece los pulmones. Al mismo tiempo es una forma divertida de sudar y hacer un poco de cardio sin el impacto en las rodillas, la columna o las pancitas."
"Cada clase esta compuesta de una concentración inicial, con un poco de meditación o visualización, luego una serie de ejercicios o asanas para fortalecer y luego otra serie de asanas restaurativas y finalizamos con una relajación total del cuerpo y otra meditación enfocada en el bebé y el parto. La duración es de hora y media a dos horas".
El yoga crea una sensibilización del cuerpo con el entorno y es a la vez un ejercicio para la mente. Durante el embarazo los bebés absorben la información que les transmiten las madres, por ejemplo el estrés, las peleas, las angustias generan tensión para su hijo y este vendrá al mundo en un estado intranquilo.
Patricia es profesora en el estudio Anahata Yoga de Miami, allí las clases cuestan $17 cada una o por un paquete de diez clases $100. Cada sesión tiene alrededor de cinco alumnas, lo cual es ideal para Patricia porque les da atención personalizada.
Una de sus estudiantes, Leny Ocanto (35 años) habló con nosotros respecto a su experiencia. Ella tiene 34 semanas de gestación, es su primera hija y hace unos meses empezó a practicar yoga prenatal. Quiere un parto natural, rápido y seguro y espera que no sea muy doloroso. "Las clases me encantan. Me dan mucha tranquilidad interna. Además es un momento especial de conexión entre mi bebé y yo, ya que mientras más relajada yo estoy, ella más se mueve... quisiera seguir haciéndolo junto con mi nena en un futuro".
No existe un ningún requisito para hacerlo, sólo tener un bebé en camino y voluntad.
Mira también:
+ Yoga para niños









Deja tu comentario