
Aunque como padres quisiéramos que nuestros hijos no se enfermaran, los virus y las bacterias están a la orden del día y pillan a nuestros pequeños con más frecuencia de lo que desearíamos.
Llevarlos al médico y darles sus medicamentos en las dosis y tiempos indicados es la mejor forma de ayudarlos a una pronta recuperación.
Pero qué pasa cuando a la aflicción de la enfermedad se agrega la difícil tarea de suministrarles los medicamentos. Algunos niños se resisten a tomarlos y la hora de darles el medicamento se convierte en una verdadera batalla campal entre el pequeño y quien debe suministrárselos.
Para ayudarte en esa tarea los laboratorios médicos proveen de algunos instrumentos que te harán más sencilla y práctica tu misión.
No obstante, antes de administrarle cualquier medicamento a tu hijo es importante que tomes en cuenta algunas consideraciones ¡toma nota!
Consulta a tu médicoEs importante que sea un médico quien establezca el diagnostico y recete los medicamentos adecuados, así como las dosis precisas de acuerdo al peso y a la talla del niño.
La visita con el médico es el momento preciso en el que la madre o la persona que acompaña al paciente debe hacer todas las preguntas que pueda tener respecto al medicamento o la forma de administrarlo.
Algunos temas que deben quedar claros son:
+¿Para qué es la medicina?
+¿Con qué frecuencia debe tomarla?
+¿Durante cuánto tiempo debe tomarla?
+¿Cuándo empezará a surtir efecto?
+¿Cuáles son las reacciones negativas del medicamento?
+¿Qué debo hacer en caso de que se presenten reacciones negativas?
+¿Cuándo debo suspenderle el tratamiento?
Debes informar al pediatra si tu hijo es alérgico a algún medicamento; así como si padece alguna otra enfermedad por la cual esté bajo tratamiento, de esta forma evitarás reacciones adversas que pueden ir desde leves a graves.
Al adquirir el medicamento+ Cerciórate de que sea el medicamento recetado por el médico
+ Comprueba que los sellos de seguridad estén integros, de ninguna manera aceptes envases abiertos
+ Revisa la fecha de caducidad, en el caso de pastillas o capsulas verifica que la caja tenga el contenido indicado en las etiquetas.
Mide las dosis correctamenteOlvídate de darle a tu hijo la medicina con las cucharas caseras. Hoy en día los medicamentos líquidos vienen acompañados de una pequeña copa, una cuchara cilíndrica o una jeringa graduada, estas te ayudarán a medir la dosis con mayor precisión.

Los números de la gradación suelen estar muy pequeños por lo que debes leerlos cuidadosamente. Para evitar la contaminación de los instrumentos auxiliares para suministrar el medicamento a tus pequeños, es necesario que los laves perfectamente con agua hervida, cada vez que los utilices, la mayoría están elaborados con plástico y son muy fáciles de lavar, por lo que no tendrás mayor problema.
Cucharas cilíndricasPara los niños que son capaces de beber, pero aún no tienen control sobre los recipientes, lo ideal es usar las cucharas cuyo mango es cilíndrico y graduado, estas permiten suministrar el medicamento sin que se derrame, al tiempo que mide la cantidad de medicamento suministrado.
Las copas o cilindros plásticos Son muy prácticos para los niños que ya son capaces de beber en una taza sin derramar el líquido. Debes verter el medicamento en una superficie plana y mirando de cerca, de preferencia al nivel de los ojos, de esta manera estarás seguro de que la cantidad que se marca en la copa es la dosis correcta.

GoterosSon útiles en el caso de los niños que no son capaces de beber de una taza. El medicamento se introduce y se mide con la numeración que tienen grabada. En el caso de no estar graduado, se suministran sólo el número de gotas indicado por el médico.
JeringasPermite colocar el medicamento en la parte de atrás de la boca del niño, donde es menos probable que lo derrame. Algunas tienen una tapa para evitar que el medicamento se derrame, por lo que hay que tener cuidado de retirarla cuando le demos el medicamento a nuestros hijos.
¿Quién dará el medicamento al niño?En caso de que sea la niñera u otra persona de confianza, quienes suministrarán el medicamento a tu hijo, debes explicarles perfectamente las instrucciones, si es posible, puedes supervisar el procedimiento hasta quedar segura de que ha sido comprendido.
¿Medicamentos sin receta médica?Está por demás insistir en que antes de darle cualquier medicamento a tu hijo debes consultar a tu médico. Suministrar medicina sin tener un diagnostico preciso pueden provocar intoxicaciones cuya severidad puede ser de leve a muy grave.
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Fuente: fda.gov









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