¿Alguna vez imaginaste que el momento de mayor aprendizaje de los bebés es cuando duermen?

Científicos de la Universidad de Florida descubrieron que los bebés también conocen el mundo mientras duermen, reconocen a sus padres, su propio cuerpo, aprenden a sonreír, a comer, etc... aún estando 16 a 18 horas dormiditos.

Según Dana Byrd, psicóloga y una de las autoras del estudio, "Encontramos una forma básica de aprendizaje en los recién nacidos que no existe en los adultos. Los recién nacidos durmiendo son mejores aprendices, más esponjas, de lo que pensábamos."

Sobre el estudio:

Por ejemplo, a 26 recién nacidos se les sopló suavemente aire en los párpados mientras sonaban unos tonos repetitivos. A los 20 minutos, 24 de esos bebés apretaban los párpados sólo con escuchar el tono, sin soplo de aire. Además los científicos usaron el electroencefalograma para medir la actividad cerebral de los bebés mientras dormían y una videocámara que registraba las expresiones faciales de cada uno.

La serie de test realizados en bebésmostraron que su habilidad de absorber información del mundo que les rodea nunca termina.

Se sabía que este tipo de aprendizaje ocurre mientras están despiertos, lo novedoso es que lo hagan dormidos y además den la respuesta adecuada en el momento adecuado. La plasticidad cerebral en los recién nacidos puede ser la explicación de cómo lo consiguen, por la capacidad de aprender por la experiencia. Además los patrones de sueño en los recién nacidos son distintos de los bebés más mayores y los adultos y puede estar preparado para tener esta capacidad de aprender.

Ya sabíamos lo importante que es la siesta para que los niños asienten lo aprendido, ahora también que el sueño es tiempo que aprovechan para recibir información. Ya no podemos decir que sólo lloran, duermen y comen, de hecho tienen una capacidad que muchos adultos envidiamos.