Muchos padres con niños que sufren de trastornos del comportamiento, como desorden por déficit de atención e hiperactividad y autismo, entre otros males, sostienen una lucha con las escuelas y educadores que no cuentan con los recursos para lidiar con sus hijos y doctores que pueden suelen ser muy prontos en medicar a los niños con tranquilizantes, al punto de que se vuelven 'zombies'. El naturópata Michael Lemus, de Miami, Florida, ofrece un enfoque no invasivo e integral para tratar estos trastornos del comportamiento, examinando posibles deficiencias nutricionales e incorporando otras terapias para ayudar a estos niños.
El doctor también experto en acupuntura y herbología, entiende que la medicina convencional no ofrece una cura para la hiperactividad, los fármacos sólo acostumbran a los niños a falsos estímulos que los hacen dependientes, una vez se retiran las medicinas, los problemas vuelven.
El doctor Lemus se especializa en la terapia cráneo-sacral, una técnica manual que, a través de manipulaciones muy suaves aplicadas al cráneo, consigue aliviar dolores crónicos, mejorar lesiones y eliminar traumas físicos y emocionales que pueden manifestarse en el cuerpo.
Con frecuencia padres acuden al galeno cubano porque sus hijos tienen problemas para concentrarse y aprender en la escuela. La terapia cráneo-sacral ayuda a aliviar cualquier fuente de tensión que el niño tenga en el cerebro que se manifiesta con hiperactividad y conducta inquieta.
"Cuando un hueso se funde con el otro, las suturas pueden quedar imperfectas y estos huesos se pueden mover. Esto afecta el fluido del líquido cefálico que tiene como misión el refrescar las células y aportar nutrientes al sistema nervioso. Cualquier tensión del sistema cráneo-sacral afecta al resto del organismo. Estas alteraciones pueden suceder al nacer, por una fiebre alta, un golpe al cráneo u otras razones", explicó el doctor Lemus.
Este movimiento en las suturas no se refleja con rayos X, requiere muchos años de estudio y experiencia detectar estos puntos de presión. Con suaves compresiones el doctor logra reducir la tensión y causará un efecto tranquilizante en los niños. Lemus ve a cada niño como un caso aparte, una entidad. Cada niño es evaluado de manera individual y se determina un tratamiento específico según sus necesidades.
También se realizan estudios sanguíneos para descartar alergias o deficiencias nutricionales. En ocasiones, niños diagnosticados con hiperactividad resultan sufrir de severas alergias al azúcar u otros alimentos que le provocan esas reacciones.
En su consulta en Miami Lemus se acompaña de una terapista en educación especial que complementa las terapias a los niños con ejercicios que desarrollen la coordinación; terapia musical; ejercicios educativos computadorizados; terapia de comportamiento y desintoxicación, entre otros.
"Nuestra filosofía es unir las terapias, con los esfuerzos de un educador y la nutrición. Yo solo no tengo la respuesta. Aquí se hace suficiente cambio para que el resto de los profesionales hagan su trabajo. Un niño autista, por ejemplo, no saldrá de aquí hablando correctamente, tendrá que ir a la terapia del habla, pero el terapista encontrará a un niño receptivo", indicó el doctor Michael Lemus.









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GONZALO DE LA TORRE 06/17/10 @ 7:15PM
VARA ES LO QUE LES HACE FALTA A ESOS MUCHACHOS MALCRIADOS SON NO IPERACTIVOS...LA MALDAD NACE LIGADA AL CORAZON DEL MUCHACHO MAS LA VARA DE LA CORRECCION LA ALEJARA DE EL PROVERBIOS 22:15