Los hijos pequeños de mujeres que sufren el abuso de sus parejas tienen riesgo de ser obesos, indicó un estudio realizado en Boston, Massachusetts.

Cuando más frecuente es el abuso, mayor es el riesgo de que los niños en edad preescolar, en especial las niñas, sean obesas y, por lo tanto, tengan alto riesgo de desarrollar diabetes, enfermedad cardiaca, cáncer y otros problemas en la edad adulta.

Varios estudios habían probado los lazos entre la exposición a las adversidades en la niñez y los problemas emocionales y de salud en la edad adulta. Pero éste es el primero que sugiere la existencia de una relación entre la violencia contra las madres y la obesidad en los niños pequeños.

De mil 595 niños que participaron en el estudio, casi la mitad de los niños (788 o 49.4%) habían presenciado hechos de violencia familiar y 263 (16.5 %) eran obesos, es decir, tenían un índice de masa corporal (IMC) superior al 95 por ciento del que registra la población general de la misma edad.

la conclusión fue que los hijos de mujeres víctimas de abusos crónicos en el hogar eran 80% más propensos a ser obesos a los 5 años que los hijos de mujeres que no habían sufrido abusos.

La relación entre la exposición a la violencia doméstica y la obesidad fue más sólida en las niñas que en los varones, y también en los hijos de las mujeres que habían dicho que vivían en barrios 'menos seguros'.

"Los resultados son aplicables a las poblaciones de distinto nivel socioeconómico", aseguró Renee Boynton-Jarrett.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la violencia doméstica es un "problema grave" en Estados Unidos; casi 5 millones de mujeres la padecen todos los años. Se estima que entre 3 y 10 millones de niños son testigos de esos ataques cada año.

Fuente: Diario El Universal