Todo padre quiere evitarles sufrimientos a sus hijos y busca la manera de evitar a toda costa riesgos que puedan lastimarlos, pero en ese afán por cuidarlos terminamos por sobreprotegerlos.

No es sencillo hacerse de la vista gorda y permitir que los niños lidien con problemas a su corta edad, pero es así, con ciertas experiencias, como los individuos son capaces de enfrentarse con éxito a ciertos obstáculos y superarlos.

Si ellos aprenden desde niños a resolver los problemas de adultos tendrán más herramientas para salir delante de ciertas dificultades.
Los niños deben entender que para aprender a caminar deben tambalearse, tropezar, caerse y levantarse. Así tendrán que continuar andando. En la escuela tendrán que aprender reglas, distintas, a las que tienen en casa, tendrán que aprender a respetarlas y seguirlas. En la escuela deben ser responsables y entender que ahí no serán el centro de atención, todos sus compañeros son iguales y nadie debe ser más importante que el otro.

Al interactuar con sus amigos entre ellos tendrán que poner sus reglas para sus juegos y actividades, deben entender que en ocasiones jugarán el rol de líderes y otras veces será algún amiguito el que les diga qué tienen que hacer.

Si vemos a nuestros hijos pelear por algún juguete, no intervengamos inmediatamente, obsérvalo y mira cómo reacciona y ve cómo resolvió la situación, evita resolverle el problema y fomenta que ellos lo hagan.

Recuerda que no estarás siempre ahí para resolver sus conflictos.