La plastilina puede mantener a los niños ocupados por horas, pero es de esos juguetes que carecen de larga vida. Muchas veces la encontrarás seca pegada al piso, mezclada con otros colores o hace un acto misterioso de desaparición (se convierte en merienda). Ahora puedes hacer tu propia plastilina con ingredientes que tienes en casa sin tener que preocuparte si acaba en la boquita de tus hijos. Ingredientes:
1/2 taza de sal
1/2 taza de agua
1 taza de harina
colorante de comida
escarcha
recipiente grande
papel de periódico
cuchara
guantes de goma (opcional)
1- Cubre un área en el piso o una mesa con suficiente papel de periódico. Dale a los niños el recipiente y los ingredientes. Permíteles que te ayuden a medir la sal, el agua y la harina. Vierte los ingredientes en el recipiente y mézclalos bien con la cuchara. Si queda muy aguada, agrega más harina y sal. Si por el contrario, está muy firme, añade agua. La masa estará lista cuando adquiera consistencia no pegajosa, semi firme.
2- Pídele a los niños que hagan varias bolitas con la masa. Dales el colorante de comida y los guantes si quieres evitar manitas manchadas. Derrama unas gotitas – ¡unas pocos es suficiente! – y amasa bien hasta que el color se vea parejo. Puedes añadir escarcha también.
3- Guarda la plastilina en un recipiente con tapa o una bolsa plástica con cierre. Espolvorea un poco de harina para que no se pegue.
>> Comenta esta nota









1
Nunilo 07/1/11 @ 12:14PM
Muy buena idea. Estoy últimamente empezando a hacer todo en mi propia casa, tanto los muebles como los juguetes, o los complementos, entre otras cosas gracias a algunas páginas tan interesantes como estas, aunque tengo que decir que la idea de hacer mi propia plastilina no se me había ocurrido hasta ahora. !Gracias¡