Alimentarse sanamente desde el embarazo es importante, pues asegura que la futura madre acumula las reservas necesarias para la producción de leche para su hijo y una adecuada nutrición para ella misma. Una vez que nace el bebé y se inicia la lactancia, significa un desgaste extra de las reservas de la madre, es por eso que ésta debe mantener una alimentación sana y una ingesta de calorías adecuada.
Aunque para algunas mujeres no hay nada mejor que la lactancia para bajar las libritas de más que quedaron después de dar a luz, esto no significa que se deban disminuir la ingesta de calorías.
De hecho, para tener una buena producción de leche, es necesario que la madre aumente en unas 500 calorías aproximadamente su alimentación, pues tan solo para producir un litro de leche se estima que se requieren unas 900 kilocalorías.
Además de estar bien alimentadas para la lactancia es importante mantener una buena alimentación para tener las energías que requerirán nuestras nuevas actividades físicas.
Según especialistas, durante el tiempo de lactancia, la madre debería ingerir en total unas 2.500 Kcal o más diariamente, si la idea es amamantar durante más de tres meses.
Es recomendable realizar unas cinco comidas al día, 3 principales y dos colaciones nutritivas; la alimentación deberá ser variada para abarcar todos los grupos de alimentos, teniendo mayor importancia para la lactancia algunos grupos de alimentos como lo que contienen las vitaminas A, D, E, C, B1 y B2 y ácido fólico, verduras, frutas o harina de trigo.
Deben consumirse además alimentos que contengan calcio, unos 1200 mg al día, ya que este mineral es componente indispensable de la leche materna y necesario para evitar la desmineralización de la madre; los podemos encontrar en alimentos como la leche, el yogurt, quesos, crema, etc.
Las necesidades de proteínas son el doble que las de una mujer en condiciones normales. Una gran parte de las mismas deberán ser de origen animal; dando preferencia a las carnes poco grasas, aves, pescado blanco y azul, huevos, leche y otros derivados no excesivamente grasos.
Es imprescindible un consumo muy amplio de verduras y frutas, puesto que aportan beta-carotenos (precursor de la vitamina A en nuestro cuerpo), ácido fólico y vitamina C.
Los ácidos grasos esenciales y minerales, también son importantes para el desarrollo del sistema nervioso del bebé lactante, pueden obtenerse a través de frutos secos, pescados y aceite de oliva.
Luego de cada toma se recomienda que la madre beba agua o alguna otra bebida, de preferencia que no contenga endulzantes ni colorantes artificiales, para ayudar a la producción de leche.
Está por demás recordar que la madre se debe mantener lejos de bebidas alcohólicas, fármacos y tabaco, que pueden pasar al niño, a través de la leche.>>> No dejes de leer
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abelbreath 07/22/10 @ 1:57AM
The mother milk is the best food that a mother can offer his(her,your) son newborn child. Not only considering his(her,your) composition but also in the emotional aspect since the affective link that is established between(among) a mother and his(her,your) nursed baby constitutes a special,
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