Según datos de organismos internacionales, el 80 por ciento de los incendios en el hogar pueden prevenirse y son causados por fósforos, cortos eléctricos, cigarrillos mal apagados y fugas de gas en la cocina.Para evitar siniestros, es necesario ubicar zonas de riesgo y cambiar algunos de nuestros hábitos, por ello es recomendable identificar las zonas de riesgo >>>
Los multicontactos tienen una caducidad por lo que es necesario cambiarlos por lo menos cada dos años. Así como, evitar en lo posible, adquirir los que se venden en la calle ya que no cumplen con las normas de fabricación y pueden representar un potencial riesgoso.
Ubica enchufes que carguen varias conexiones; un especialista eléctrico puede verificar con equipos, con un amperímetro, si las cargas son equilibradas para el tipo de enchufe.
A la hora de cocinar, sí estás friendo algo con aceite es recomendable no mover el sartén o incluso taparlo, pues si el aceite llega a brincar y entra en contacto con el fuego de la hornilla, genera una llamarada que es potencialmente un riesgo de incendio o provocar una quemadura.
Aleja del fuego material inflamable como son servilletas y otro tipo de materiales similares.
Al encender un cerillo, no echarlo a la basura inmediatamente tras utilizarlo.
Evita fumar dentro del hogar y en dado caso nunca dejar un cigarro sobre el vórtice de un mueble. Nunca fumes en la cama, hay muchos registros de personas que se quedaron dormidas antes de apagar el cigarrillo y provocaron un incendio.
Es preferible desconectar los equipos que no se utilicen en la noche. Utilizar supresores de picos de corriente para evitar sobrecargas eléctricas.
Ubica rutas de evacuación en caso de que se presente el siniestro.









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