Muchas mujeres adultas que son madres sufren un sentimiento de culpa porque dieron su vida a sus hijos. Donan su propia vida para que sus hijos 'sean felices', un error frecuente que trae graves consecuencias.

La pregunta clave es: ¿Para quiénes los hijos son lo más importante en sus vidas? La mayoría de las madres se apuntan en esta lista. El problema surge cuando se cruza la delgada línea entre 'lo más importante y lo único importante'. Hay personas que olvidan su rol de pareja o de mujer para convertirse exclusivamente en 'madres de sus hijos'.

La frase que muchas madres entienden fuera de tiempo es que 'tarde o temprano los hijos se van a ir, para bien de todos'. Eso significa que tienen la salud física, psicológica y social para hacer su propia vida, entonces es cuando ellas se ven obligadas a tener una vida propia y caen en pánico.

Solución a tiempo


Tener una vida propia, un juego propio, independiente del de los hijos pequeños, es fundamental para ver las cosas en perspectiva e, incluso, para lograr una mayor estabilidad emocional.

Los hijos pueden ser una prioridad fundamental en la vida; durante una época incluso pueden ser la número uno de la lista, pero no por eso debes descuidar otras prioridades como la salud, el trabajo, la pareja.

Por el bien de la familia, deben tomar consciencia de no abandonar su propia vida por la de los hijos. De lo contrario están preparando el terreno para futuros resentimientos y reclamos basados en su propio error. Los hijos no les deben nada, así como ellas no les debes nada a sus padres. Ellos hicieron lo que tenían que hacer.

Cumplan con su papel de madre y dejen que los hijos asuman el suyo cuando les corresponda hacer su parte con los nietos.

Fuente: escuelaparapadre.com


¿Mamá, tienes actividades fuera de casa y sin hijos?