Como hablar hijosHace unos días, regresando de la escuela, mi hijo comenzó a usar su mano como pistola y le disparaba a sus hermanitas. En un mundo rodeados de tanta violencia el juego no me causó ninguna gracia. Así que en mi afán de educar a mi hijo para que sea un ser humano de bien en el futuro y que valore y respete la vida de los demás le dije: "Diego, no me gusta que jueges con pistolas. Son violentas". Al parecer la palabra 'violenta' todavía no está en su vocabulario y me contestó: "o verdes mamá".

Mi primera reacción fue echarme a reír, pues él había entendido 'violeta' (morado, púrpura). Pero dentro de sus conocimientos el violeta es un color que él asocia con niñas, así que pensó que verde era un color más masculino.

Ahí quedó la conversación, él siguió jugando con sus hermanitas, pero yo me quedé pensativa el resto del camino. Pensaba que mi intento había sido infructuoso, que el mensaje que intentaba llevar no había llegado con éxito y me dije a mí misma que debía pensar bien el vocabulario que utilizo cada vez que le hablo, Pues si bien tengo un plan trazado de cómo quiero educar a mis hijos, debo también pensar cómo me dirijo a ellos.

Es entonces que recurrí a mi gran ayuda, Internet, y descubrí algunos consejos muy buenos sobre cómo dirigirme a mis hijos para que nuestras conversaciones sean efectivas y que el mensaje llegue de la manera correcta.

En varias páginas que tratan la psicología infantil descubrí que aún cuando uno crea que los niños no entienden, es muy probable que sí entiendan y en algunos casos saben más de lo que uno espera. En mi caso quizás sólo debí sustituir la palabra 'violenta' por una más apropiada para su edad, pero los consejos que descubrí son aplicables a otras situaciones.

Varios 'sites' coinciden en que a los niños hay que hablarles, aún sobre esos temas que muchos padres consideran espinosos como lo son el sexo, la muerte o el divorcio. Algunas de las sugerencias son:

Hay que decirles la verdad porque si ellos sienten la curiosidad o necesidad de saber sobre algo lo van a averiguar por su cuenta y siempre será mejor que lo aprendan de ti. No es recomendable mentir. Ni decir verdades a medias

Busca un lugar en el que el niño se sienta tranquilo y pueda prestar atención.

No esperes a que el problema sea más grave, actúa al momento. Siempre que sientas la necesidad de comunicarle algo a tu hijo hazlo tan pronto puedas. Si la situación amenaza su seguridad física o emocional, a corto o largo plazo, cuanto antes lo hablen mejor para su bienestar.

Cuando se habla con niños menores de 5 años tampoco hay que entrar en detalles y explicaciones complicadas. Siempre ten en mente que al fin y al cabo estás hablando con un niño y hay muchas cosas que todavía él no va a entender. Así que sé simple.

Utiliza un lenguaje sencillo y accesible para él

Tú conoces a tu hijo, sabes cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos débiles así que habrá ocasiones en las que su mejor guía será la intuición y tu sabiduría como padre.

Fortaleciendo la confianza

Educándome sobre cómo hablarle de la criminalidad a mis hijos también descubrí otros consejos útiles para fortalecer la comunicación en general. Si se crea la confianza eso generará un vínculo que logrará que cuando ellos quieran hablar, recurran a ti como la persona que los va a escuchar y aconsejar.

+ Coman juntos al menos tres veces por semana. Cuando hay comida de por medio las conversaciones suelen fluir.

+ Desconéctense del mundo exterior, apaguen celulares, computadoras, videojuegos y televisores. Busquen un juego y practíquenlo juntos.

+ Por lo menos una vez a la semana deja que tus hijos te ayuden a preparar la comida. Hasta los más chicos pueden cooperar en la cocina.

+ Haz que tus hijos se sientan seguros al hablar contigo, que tengan la confianza de que pueden hablar abiertamente sin que los vayas a regañar si te cuentan algo que les está sucediendo.

+
Ofréceles el 100% de tu atención.

+ Asegúrate de comprender lo que tu hijo te está diciendo. Formula preguntas para que puedas asegurarte de que lo estás entendiendo.

+ Establece un tiempo para compartir con tus chicos, vayan a hacer las compras juntos o haz que te ayuden en las tareas del hogar.

+ Déjales saber que te gusta su compañía y lo mucho que la valoras.

+ No te frustres si sientes que no tienes la familia perfecta, esas no existen.

>> Comenta este artículo o comparte tus consejos

Mira también:
Cómo hablar de noticias con los hijos