Con la llegada de la temporada invernal aumenta el riesgo de contraer enfermedades respiratorias, por lo que debemos poneros atentos y prevenirlas, en la medida de lo posible.

Tener presente 'al enemigo' nos ayudará a mantener sanos a nuestros hijos y a nosotros mismos, por lo que debemos recordar que las infecciones respiratorias son causadas por microorganismos que en su mayoría son virus; además de que existen factores externos como son la contaminación ambiental y el humo del cigarrillo, entre otros, que son agresores de las vías respiratorias y favorecen la infecciones.

¡Cuéntanos!: ¿Qué haces para proteger a tus hijos de las enfermedades respiratorias?

¿Cómo se produce el contagio de las enfermedades respiratorias?


Se da de persona a persona, a través de las secreciones que en forma de gotitas son expulsadas con la tos o con los estornudos; las enfermedades respiratorias se contagian también cuando las manos entran en contacto con superficies en las que se han depositado partículas virales y luego éstas son llevadas a la boca o a los ojos.

Los cambios bruscos de temperatura son otro factor de riesgo. La mucosidad se produce para lubricar nuestro sistema respiratorio y contiene células defensivas y anticuerpos, además barre pequeñas vellosidades que impiden el paso de los gérmenes, el polvo y otras impurezas, pero cuando nos exponemos al frío, estas vellosidades o cilios se paralizan, entonces la mucosidad ya no es tan efectiva y las células de defensa se ponen más lentas. O sea que no es que uno se enferme por el frío, sino que los mecanismos de defensa se hacen más lentos son más débiles frente a los entes patógenos y son sobrepasados por estos.

¿Cómo podemos evitar las enfermedades respiratorias?

Aunque cada invierno escuchamos los mismos consejos, no está de más recordarlos y ponerlos en práctica esta temporada.

Evita enfriamientos y cambios bruscos de temperatura

Evita los lugares concurridos, donde hay hacinamiento

Es muy importante evitar fumar en casa, pues esto convierte a nuestros hijos en fumadores pasivos. El humo constituye una agresión directa sobre las vías respiratorias

Los hábitos de higiene son súper importantes: como la limpieza de tu entorno, el lavado constante y a conciencia de las manos: antes de comer, luego de ir al baño, después de utilizar objetos de uso común y compartido como teléfonos, plumas, etcétera; antes y después de saludar de mano, beso o abrazo; nunca tocar tu cara con las manos sucias, especialmente ojos, nariz y boca.

Aunque a los niñ@s les encanta andar descalzos, evita que lo hagan en superficies frías, ya que los enfriamientos de espalda, pecho y pies aumentan la probabilidad de desarrollar tos, catarro o enfermedades respiratorias más complejas.

Es importante mantener asoleada y ventilada la casa, al renovar el aire se eliminan los virus depositadas en las superficies inanimadas y la luz solar es capaz de destruir una gran cantidad de gérmenes.

Si tú o algún miembro de la familia están enfermos y tosen o estornudan, deben hacerlo en la parte interna del brazo o en un pañuelo desechable que se debe tirar a la basura inmediatamente. No debemos cubrirnos la boca con las manos y de hacerlo, debemos lavarnos las manos inmediatamente.

Si usas calefacción ésta debe ser lo más limpia posible, la eléctrica es la más limpia.

Consume abundantes líquidos y jugos y frutas ricos en vitamina C.

Por último, evita la auto medicación, recuerda que las enfermedades respiratorias que no son tratadas correctamente pueden tener complicaciones severas llegando incluso a la muerte.

¡Cuéntanos!: ¿Qué haces para proteger a tus hijos de las enfermedades respiratorias?

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