Es una de las tareas más complicadas para algunos padres e hijos: aprender a leer. Si los papás no tienen el hábito de leer, ¿cómo hacer para que los hijos lo desarrollen?Existen varias técnicas y una resuleve si tu hijo no se siente cómodo leyendo en voz alta, dile que le lea a su mascota. Los perros y los gatos son buenos compañeros porque no juzgan a los lectores y no reaccionan si lo hacen bien o mal.
En un estudio realizado durante 10 semanas por la Escuela de Veterinaria de la Universidad de California, se observó que un grupo de niños de 6 a 12 años aumentó un 12 por ciento de palabras por minuto cuando les leyeron a sus mascotas una vez por semana, durante 15 minutos.
En un segundo estudio hubo aumento de un 30 por ciento de mejoría.
Aquí algunos consejos para preparar el entorno si planeas intentar esta estrategia lectora con tus hijos:
Indícale a tu perro o gato que se eche sobre la manta. Coloca un señuelo delante de su nariz o dale una carnaza que lo mantenga entretenido 15 minutos.
Sienta cerca a tu hijo dirigido hacia la mascota para que sepa a dónde debe dirigir su atención.
Los padres deben mantenerse a distancia para dejarlos interactuar.
Indica a tu hijo que cuando acabe de leer debe agradecer a su mascota haberlo escuchado.Recuerda que todos los esfuerzos que realice tu familia para desarrollar la alfabetización temprana merecerán la pena, así que si piensas que involucrar a tus mascotas ayudará a que tu hijo se interese más por la lectura, ¡ponte a ello de inmediato!
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