
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en Estados Unidos alrededor de 39,000 bebés nacen fuera de los hospitales cada año. 83 por ciento de estas mamás lo planearon así –dar a luz en su casa o en otro sitio que no fuera el hospital-, pero el otro 17 por ciento simplemente no logran llegar a tiempo a la sala de partos de la clínica en donde habían contemplado recibir a sus bebés.
Eso significa que cada año, unos 6600 bebés nacen en taxis, ambulancias, camas, sofás, o en el piso de un baño o una cocina familiar.
¿Recuerdan que hace poquito les presentamos la historia de un niño de 12 años que atendió el parto de su hermanito en la habitación de su mamá?
El sitio Fit Pregnancy publicó un reportaje sobre las mamás que no logran llegar a tiempo al hospital para dar a luz a sus bebés. En él se menciona que no es muy común que una mamá primeriza se enfrente a este inconveniente, y que casi todas las mujeres que van a traer al mundo a su primer hijo lo hacen dentro de las seguras e higiénicas instalaciones de un hospital.
Si se preguntan por qué son las cosas así, la respuesta es sencilla: una mamá primeriza siempre estará más 'nerviosa' y atenta a cualquier síntoma de alerta sobre la llegada del bebé. Es muy probable que llegue al hospital un par de veces y que la regresen a casa diciéndole que todavía falta para que el bebé nazca, así como también es posible que pase largas horas en labor de parto antes de que su bebito se decida a conocer este mundo.
¿Conoces alguna historia de alguna mamá que haya dado a luz fuera del hospital?








