
Nilda Vargas, una oficial de policía de 37 años de edad en el Bronx, dio a luz el miércoles pasado a un bebé de 8 libras y 4 onzas, llamado Ayden, a quien ella misma llama "bebé milagro". En 2008, Vargas descubrió que sus riñones estaban fallando y se sometió a diálisis. Pensó que su enfermedad no le permitiría convertirse en mamá nunca.
"Cuando desarrollé la enfermedad en los riñones perdí la esperanza", le dijo Vargas a NY Daily News.
Afortunadamente, su hermano José era compatible con ella y pudo donarle uno de sus riñones el pasado 4 de agosto de 2008. Sin esta cirugía, ella no habría podido dar a luz –según explicó el Dr. Alan Benvenisty, cirujano a cargo de su trasplante.
"En mi opinión, este es un verdadero milagro de la medicina moderna", añadió el médico.
Vargas se sintió bien durante su embarazo, según reporta NY Daily News. Pero tuvo que pasar el último mes en cama debido al riesgo que acompaña al embarazo y a quienes reciben un trasplante, y por ello fue monitoreada por tres doctores en el hospital St. Luke's Roosevelt.
Hubo algunos problemas con su presión sanguínea, pero el Dr. Barack Roseen, quien trajo al mundo a Ayden a través de una cesárea, dijo que la mamá estuvo "maravillosamente bien".
José Vargas vio a su sobrino por primera vez el pasado viernes. "Qué bendición y milagro", le dijo al NY Daily News.








