Por Almudena Oliva
La mayoría de los bebés nacen con un potencial cerebral ilimitado, pero para obtener el máximo desarrollo es necesaria la estimulación, y que mejor manera de hacerlo que a través del juego, el cual, con el paso del tiempo, se convierte en un compañero inseparable que no solamente sirve como un elemento distractor, sino también como un gran aliado para su aprendizaje.
La presencia de los juguetes en la vida de un niño es tan trascendental que incluso desde antes de que nazca, los padres se ocupan de adquirirlos entre los accesorios de primera necesidad, lo cual ha llevado a que el mercado se vea saturado de una gran variedad, algunos de ellos muy útiles para impulsar el desarrollo de los niños.
La importancia del juego
Aunque tu hijo continuará su aprendizaje a lo largo de su vida, serán los primeros años en los que hacerlo le resulte más sencillo, ¿has escuchado a las educadoras decir que cuando los niños son muy pequeños, su cerebro es como una esponjita? Y esto es una realidad, efectivamente, son capaces de absorber todos los conocimientos que pongas a su alcance, porque además de que están más dispuestos a asimilar cosas, la manera en que se les enseña está muy cargada de afecto y se basa principalmente en el juego y en elementos que resultan divertidos y estimulantes para él.