
El 4 de julio se acerca y hay muchas personas que ya están comprando sus dotaciones de fuegos artificiales. Pero aunque los petardos pequeños pueden parecer inofensivos por su tamaño, el año pasado, durante los 30 días cercanos al Día de la Independencia, 1900 consumidores lesionados fueron ingresados a las salas de emergencias tras haber sufrido un accidente con ellos.
Las estadísticas de la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos (CPSC), muestran que en el 2010, alrededor de 8,600 consumidores terminaron en el hospital por lesiones y quemaduras provocadas con el uso de fuegos artificiales legales e ilegales.
El informe anual de muertos y lesionados por fuegos artificiales que genera la CPSC también indica que cerca de 40% de las lesiones consideradas fueron sufridas por niños menores de 15 años. Además, la CPSC recibió informes de tres casos fatales relacionados con fuegos artificiales.
"Nunca suponga que un dispositivo de fuegos artificiales es seguro basándose en su tamaño, y nunca permita que niños pequeños enciendan o jueguen con fuegos artificiales. Al conocer los peligros de todos los tipos de fuegos artificiales, los consumidores pueden prevenir tragedias", señaló Inez Tenenbaum, presidenta de la CPSC.










