La Organización Mundial de la Salud (OMS) difunde la importancia de la lactancia materna ya que aporta los elementos necesarios para el crecimiento y desarrollo de los recién nacidos, sobre todo del calostro ya que es el alimento perfecto para ellos y su administración debe comenzar en la primera hora de vida.

La lactancia también beneficia a la madre ya que reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario, ayuda a la mujer a recuperar más rápido el peso que tenía antes de embarazarse, reduce las tasas de obesidad y suele producir amenorrea (ausencia de menstruación), la cual es considerada como un método natural de control de la natalidad también conocido como Método de Amenorrea de la Lactancia (MELA).