Para los niños con alto riesgo de sufrir asma, tener un perro en casa elevaría las probabilidades de desarrollar la enfermedad pulmonar, según un nuevo estudio publicado en por Pediatric Allergy and Immunology.

En el cuerpo de los perros se presentan altos niveles de endotoxina, una sustancia que produce una bacteria que activa la inflamación de las vías aéreas. Por ello es que podría explicarse la relación entre el contacto con los perros y el riesgo de que un niño desarrolle asma.

El equipo del investigador Chris Carlsten, del Hospital General de Vancouver, en British Columbia, Canadá, se dio a la tarea de analizar a un total de 380 niños con alto riesgo de asma por antecedentes familiares. Al final de estudio, se concluyó que aquellos chicos expuestos a niveles relativamente altos del alérgeno canino, fueron más propensos a desarrollar la afección pulmonar.