Un bebé es un gran motivo de felicidad para una pareja, pero puede traer estrés a la relación matrimonial. Entre la falta de sueño, los cambios de pañal y las rabietas es entendible que la paciencia corra corta entre los padres. Para mantener el balance y hacer más fuerte el vínculo es importante que se dediquen tiempo para ellos. Después que padres y bebé se ajusten a su nueva vida, la pareja debe establecer una noche o salida para ellos solos. Consigue una niñera o un pariente que cuide tu bebé por unas horas, mejor aún si puedes fijar un día y hora todas las semanas para unos preciados momentos en el que puedan compartir como antes de que llegara ese nuevo miembro a tu familia.








