
Por mucho tiempo preparar la cena ha sido motivo de frustración en la mayoría de mis tardes. La falta de tiempo y energías hacen la tarea aún más frustrante, especialmente cuando tengo que alimentar a seis, y usualmente menos de una hora para preparar los alimentos.
Cuando te la pasas la mayor parte de tu tarde en el auto de lado a lado, -entre prácticas de deportes, clases de música, reuniones con los maestros, y citas médicas, la opción más rápida termina siendo comprar comida afuera, preferiblemente comida rápida, por que bueno, es más rápida.
El sentimiento de culpa es inevitable, porque sé que no solo les doy a mi familia una cena poco nutritiva y alta en grasas y calorías, sino que mi bolsillo también lo sufre.









