Con mayor frecuencia vemos titulares sobre idilios entre estudiantes y maestros. Un romance entre un menor de edad y un adulto, además de ser un delito, puede hacer un impacto negativo difícil de superar en la vida sentimental y sexual de una chica o un chico.Los estilos de vida modernos hacen que nuestros hijos pasen más tiempo en la escuela que en el hogar, lo que podría propiciar esta mala conducta. Muchos ni siquiera consideramos que nuestros hijos puedan ser víctimas de un adulto que está supuesto a cuidar por su salud y seguridad mientras está fuera del hogar. Además de enseñar, parte de la responsabilidad de los maestros es velar por el bienestar físico, emocional, social e intelectual de sus alumnos.
¿Cómo proteger a nuestros hijos de iniciar una relación impropia con sus maestros?








