Según los expertos uno de cada 20 niños y adolescentes en los Estados Unidos padecerán un episodio depresivo antes de cumplir los 19 años. Lo más preocupante es que la mitad de estos menores no recibirán tratamiento adecuado. Hace algunas semanas el suicidio del hijo adoptado de 18 años de la famosa actriz de Hollywood Marie Osmond, quien saltó al vacío desde un edificio causo gran conmoción. La causa de tal acción, fue la fuerte depresión que padecía el adolescente desde que era pequeño, aunque en un tiempo estuvo en rehabilitación, al parecer nunca pudo superar el mal, y las consecuencias no se dejaron esperar.
Los más propensos a desarrollar esta enfermedad son los niños que sufren estrés, pérdida de un familiar, separación de los padres, problemas de aprendizaje, conducta, y en algunos casos, puede ser hereditaria. Detectar los síntomas de depresión en los niños es difícil, ya que ellos no lo manifiestan de la misma forma que los adultos. Es por eso que la mejor manera de ayudarlos es estando atentos a las señales de alerta.









