No hay manera de evitar que tu hijo esté en contacto con microbios, pero al menos en casa puedes asegurarte de limpiar y desinfectar esos lugares en los que sabes suelen alojarse las bacterias. ¿Pero qué pasa cuando tu niño está en la escuela? Los baños, las mesas y los bebederos son compartidos por cientos de pequeñitos que no siempre se lavan las manos, así que, ¿imaginas cuánta suciedad viene y va, de mano en mano, y de boca en boca?
Según un nuevo estudio, la mayor amenaza en este sentido es la mesa de la cafetería, pues ese es el lugar en donde se acumulan más microbios dentro de las escuelas. ¿Ahora entiendes por qué es relativamente común que tu hijo vuelva a casa con un resfriado o un malestar estomacal?









