Muchas mujeres adultas que son madres sufren un sentimiento de culpa porque dieron su vida a sus hijos. Donan su propia vida para que sus hijos 'sean felices', un error frecuente que trae graves consecuencias.

La pregunta clave es: ¿Para quiénes los hijos son lo más importante en sus vidas? La mayoría de las madres se apuntan en esta lista. El problema surge cuando se cruza la delgada línea entre 'lo más importante y lo único importante'. Hay personas que olvidan su rol de pareja o de mujer para convertirse exclusivamente en 'madres de sus hijos'.