Las niñas que consumen una dieta rica en carne durante la infancia tienden a comenzar sus períodos menstruales más temprano, afirma una investigación llevada a cabo en el Reino Unido.

Los resultados muestran que el alto consumo de carne a los tres años (más de ocho porciones a la semana) y a los siete años (12 porciones) está fuertemente asociado a una menstruación precoz.