Un nuevo estudio ha revelado que los hijos de aquellas parejas que discuten permanentemente, son más propensos a tener problemas de conducta y también sufrir alteraciones en su salud mental durante la adultez.

"La exposición de un niño a la violencia por parte de sus padres, es hoy considerada como una forma particular de maltrato que puede tener serias consecuencias en los chicos", se explica en la investigación publicada en la revista especializada Journal of Epidemiology and Community Health.

De los 3,023 adultos entrevistados para este estudio, el 16% admitió haber sido testigo de episodios violentos entre sus padres antes de cumplir 18 años, mientras que la gran mayoría refirió que además de esos antecedentes, la situación financiera, la crisis, el miedo al futuro o la incertidumbre con respecto a éste, el estrés, la situación de pareja, las enfermedades de los mayores y el desempleo son condiciones que pueden influir en el desarrollo de un episodio desagradable.