
Por: Rogelio López Nava
Para los padres de Memo, de 18 años, el hecho de que busque la primera oportunidad de salir de su casa para estar con sus amigos, sus bajas calificaciones y su indiferencia cuando comparte tiempo con su familia, tiene solamente una respuesta para ellos: "Le encanta estar de vago, se sale para no ayudar en casa. No hay que ser genio para saber que su bajo rendimiento escolar es el resultado de todo lo anterior".









