La adopción de un niño puede llenar un gran espacio en muchas familias o individuos que no pueden tener hijos, o que simplemente quieren brindar su amor y amparo a quien más lo necesita. ¿Eres tú uno de ellos?Chris Huber, gerente del programa de Latinoamérica de Families Thru International Adoption (www.ftia.org), en uno de sus viajes de trabajo el pasado año en Guatemala se encontró con una madre en busca de unos padres adoptivos para Luis Manuel, su hijito de 6 años. Su trabajo de empleada doméstica no le permitía cuidarlo, y el abuelo del niño, que era quien lo cuidaba mientras la madre trabajaba, había quedado ciego.
Huber conoció al niño, e instantáneamente se encariñó; "lo sentí como parte de la familia". Ya tenía tres hijos, pero él y su esposa deseaban cuatro; al no poder lograrlo, decidieron que Luis Manuel podía llenar el espacio de su cuarto hijo. "Al principio [Luis] era un poco tímido con sus hermanos ahora hasta pelea con ellos como todos los hermanos".








