Es inevitable que tu hijo se encuentre en discusiones y peleas por más que desees inculcarle pacifismo. Disentir es parte de la vida e interacción social, no te alarmes si tu hija debate con sus amiguitas, sólo procura que estas diferencias no desemboquen en peleas, ya que no es productivo para ninguna de las partes. En lugar de evitar estos intercambios, enséñales a tus hijos a cómo resolver conflictos de manera racional y provechosa. Estas son oportunidades para que adquieran destrezas que los beneficiarán a lo largo de su vida.








