
El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es la tercera causa de muerte entre los niños durante su primer año de vida y conduce a la muerte de unos 2,500 bebés en los EE.UU. cada año, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Algunos investigadores piensan que los problemas genéticos corresponden a la mayoría de los casos y que el riesgo aumenta sustancialmente cuando los bebés duermen boca abajo. De hecho, en 1994, el National Institute of Child Health and Human Development lanzó la campaña 'Back to Sleep', un programa preventive que alienta a los padres y cuidadores a siempre colocar a los bebés sobre sus espaldas para dormir.
Mientras que las tasas de SMSL han disminuido durante las últimas dos décadas, la terapeuta pediátrica Stephanie J. Pruitt, dice que nuevos problemas de salud están en aumento como resultado de dormir a los bebés sobre sus espaldas.











