
Cuando hagas limpieza en tu hogar, ten en cuenta que antes que otra cosa debes asegurarte de que tus hijos no corran peligro por un posible contacto con sustancias tóxicas. He aquí unos consejos para evitar accidentes, y algunos remedios inmediatos por si los pequeños se exponen a algún veneno.
Los venenos existen en forma sólida, líquida y en aerosol, y algunos de ellos son invisibles. Enseña a tus hijos que los venenos pueden existir en todos los tamaños y formas, e incluso en colores brillantes y atractivos, como en los productos de belleza con tintes frutales. Un veneno puede saber, oler o verse bien –por ejemplo, un enjuague bucal o un perfume. Los venenos invisibles pueden hallarse en algo que se esté quemando, como el humo del escape de tu auto.
Los venenos no necesitan ser ingeridos para ser peligrosos. Muchos limpiadores para el hogar son peligrosos si se ingieren, inhalan o salpican alguna parte del cuerpo. Si el veneno salpica, enjuaga el área con agua durante 15 minutos. No importa qué tipo de contacto haya tenido tu hijo con la sustancia tóxica, llama de inmediato al centro de envenenamientos.









