
En tiempos de gran presión económica en ocasiones lamentablemente lo primero que las familias hacen es llevar a cabo recortes en una gran parte de las áreas de sus vidas que pudieran parecer las menos importantes e imprescindibles. Sin embargo, lo que muchas no saben es que son precisamente estas cosas las que podrían ser más fundamentales para un desarrollo y formación saludable para los niños, y un sentido de unidad y estabilidad necesarios.

El niño aprenderá a compartir tiempos y espacios con los demás. Sabrá que tiene que esperar, colaborar, etc. Conocerá las costumbres de otra familia y puede comparar y enriquecerse recíprocamente.












