
¿Cuántas veces al día escuchas: "Mami, estoy aburrido"? Si restricciones económicas o de tiempo te impiden enviarlos a un campamento o realizar una actividad, no pienses que quedarse en casa es un castigo. Aliéntalos a que utilicen su imaginación para que realicen actividades que no sólo los mantendrán ocupados, sino que los ayudarán a desarrollar su creatividad. Involúcrate, pero déjalos que ellos sean los que "manden".
Una buena dosis de drama
A los niños les encantan los disfraces, sugiéreles que presenten
una obra de su propia autoría. Busca en tu armario ropa vieja o piezas que ya no utilizas que ellos puedan alterar y ajustar con pega, imperdibles o cortes. Sábanas viejas son otra buena opción. Para hacer un escenario, busca cajas de cartón en almacenes de muebles que puedan pintar y decorar. Si desean hacer una presentación formal, anímalos a que preparen programas y boletos para el gran evento.