
Beber alcohol durante el embarazo, aumenta considerablemente el número de probabilidades de que el feto nazca con serias alteraciones a nivel físico y mental. Aún así, existen muchas mujeres que, pese a estar embarazadas, consumen alcohol en cantidades que pueden poner en riesgo al feto. En Estados Unidos, por ejemplo,
se estima que entre un 14 y 15% de las embarazadas beben alcohol.
No se sabe de ninguna cantidad de alcohol que la madre pueda ingerir durante el embarazo sin correr ningún riesgo. Ningún momento durante el embarazo se considera seguro para beber; de igual manera, no hay ningún tipo de bebida alcohólica que se pueda consumir en forma segura durante el embarazo, según un
reporte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Los
trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF) son un grupo de afecciones que ocurren en personas cuyas madres bebieron alcohol durante el embarazo. Estos efectos pueden incluir problemas físicos, de conducta y de aprendizaje. Con frecuencia, cuando una persona tiene un trastorno del espectro alcohólico presenta varios de estos problemas a la vez. Aunque el problema puede ser serio, la buena noticia es que los TEAF son 100% prevenibles si las mujeres no beben alcohol durante el embarazo.